jueves, 9 de febrero de 2012

La de Tintín

Quien se haya leído El secreto del Unicornio, recordará, seguramente, la frase del vendedor del mercadillo.  Yo, al menos, la recuerdo.  "Es una 'caramela' de los tiempos pasados", le dice a Tintín, refiriéndose al modelo de un buque que contiene una pista del secreto.  Esa peculiaridad, que desaparece en la película, para mí forma parte de Tintín.  No era fácil, por tanto, conseguir que me convencieran, y no lo han conseguido.  Muchas cosas se quitan en esta adaptación, y muchas cosas se añaden.  Lo más extraño es que se entrelazan las tramas de El secreto del Unicornio y El cangrejo de las pinzas de oro.  Y aunque ahí están los Fernández, Rackham el Rojo, el señor Salado, y hasta el mismísimo Hergé, y la película es entretenida, y luce, también es apresurada y violenta, y acaba por traicionar el espíritu de la serie.  La recordaré sobre todo por haberla visto en 3D, con esas gafas que se ven en la foto, las que tienen mis compañeros Aric y Vincent, y que yo encuentro algo borroso.

lunes, 23 de enero de 2012

La fiesta del otro día


Foto 1.

Le encontré una disculpa a mi falta de forma física al definirla como "una constitución no escrita".  Esto se me ocurrió mientras hablaba con la italiana.








Foto 2.

La alemana era como una niña cubierta por una sábana de pies a cabeza, que miraba fuera a cada rato por curiosidad:  así arrugaba la frente.








Foto 3.

El alemán tenía los rasgos tan fuertes, angulosos y marcados, que parecía que a la cuenca del ojo se le asomaría un hombre prehistórico.







Foto 4.

El alemán con el sombrero me dijo que odiaba el inglés antiguo, y yo le dije que a mí también me disgustan cosas.

miércoles, 18 de enero de 2012

La matriz


Las clases bien, gracias.  La clase de literatura de terror es la que más promete.  Por cierto que ayer en esa clase tuve una sensación curiosa, si se le puede llamar sensación, porque me pareció que el profesor, que era inglés, era español y hablaba muy bien el inglés, y el resto de la clase igual, aunque eran ingleses todos menos una chica.  Yo no sé a qué habré llegado para verlo así.  Es como al final de la película Matrix, cuando Neo (Keanu Reeves), es capaz de parar las balas con la mano, y ve al agente Smith (Hugo Weaving), que le ha disparado, no con su forma humana, sino como parte de la estructura de Matrix, verde y hecha de números y en japonés.  Curioso.

viernes, 13 de enero de 2012

Una de Badfinger


Un vídeo de Badfinger porque me ha sorprendido lo buenos que son.  El disco me lo ha regalado mi hermano por Reyes.

domingo, 8 de enero de 2012

El Ibérico


Se edita en Londres un periódico en español de tirada gratuita que se llama El Ibérico.  No lo conocía, y me quedé con las ganas de saber más, porque no había ninguno en la caja, sólo un fragmento que decía:

           y el tren me dejó en victoria station y perdí el 
           autobús y pensé en comprarme el times y al final 
           me fui a dar una vuelta y llegué hasta el big ben 
           y al fondo se veía la noria y volví porque se me
           hacía tarde e iba por una calle que se parecía a 
           la de orense y

jueves, 15 de diciembre de 2011

Hubert Sumlin



El pasado cuatro de diciembre falleció Hubert Sumlin, un guitarrista de blues que influyó en toda una generación de roqueros.  En el vídeo aparece con uno de ellos, Eric Clapton, un alumno que le ha superado, algo de lo que el buen maestro puede estar orgulloso.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Villancicos en la catedral




Era la noche de los villancicos en la catedral y estábamos invitados.  Había bastante gente esperando cuando llegué.  En la cola, una niña jugaba con un puntero láser verde.  Niña, se te va a acabar la pila, pensé, como si fuera mi padre.  Cool.  La catedral estaba iluminada, había un árbol con luces amarillas y un belén bastante desangelado (o sea, que no tenía ningún ángel), cerca de la entrada.  Pillé buen sitio.  Estuve enredando con la cámara mientras llegaba la gente, en los minutos en que la banda del Ejército de Salvación estuvo tocando.  El pastor anglicano anunció que no se podían tomar fotos durante el servicio religioso, y empezó.

Las velitas que nos dieron ya estaban encendidas y se fueron apagando las luces eléctricas.  El coro se había situado detrás de nosotros pero no lo sabíamos, así que el efecto de la música en la semioscuridad fue mayor.  Concluido el villancico, el coro avanzó hasta ponerse delante y todos nos levantamos para cantar.  Cuando este terminó, volvieron las luces y dejamos las velas para el final.  Lo que vi entonces fue una misa laica, a pesar de la Biblia y las canciones, una misa para curiosos.  Una cosa, un objeto bien hecho pero algo manido.  Sólo el coro gospel que se unió más tarde le puso emoción al asunto, con sus dos canciones.  Lo mejor, para mí, fue la comunión de confesiones porque allí participaban responsables anglicanos, católicos, pentecostalistas, metodistas.  It was nice.